Una obligación, una necesidad, una oportunidad…

Is corporación dentro de su Dept de Gestión Energética y gracias a un proceso avanzado e innovador acaba de dar forma a una figura interna que puede cambiar el modelo energético desde dentro de las empresas generando una importante mejora de la competitividad: “El vigilante de la sostenibilidad energética”

El vigilante de la sostenibilidad es un puesto interno de la empresa cuya responsabilidad es velar por el ahorro energético, la eficiencia y la sostenibilidad medioambiental de su departamento fomentando la implicación de todas las personas del mismo, creando un marco de trabajo saludable y persiguiendo los objetivos establecidos por la dirección dentro de este ámbito.

El ámbito de su responsabilidad queda exclusivamente dentro de su departamento de trabajo y abarca cualquier aspecto relacionado con el consumo energético (electricidad, gas, gasoil, energías renovables…) con el consumo de materiales consumibles, con el reciclaje, con la movilidad de los trabajadores tanto dentro como fuera de su empresa y con el fomento de hábito de vida saludables.

 

Sus responsabilidades principales serían las siguientes:

  • Incentivar frente a sus compañeros de departamento una cultura del ahorro energético, el reciclaje y la sostenibilidad en todos los términos implicando a todos sus miembros en la reducción del consumo energético y de emisiones de C02.
  • Desarrollar, dinamizar e impulsar acciones de ahorro y eficiencia que reduzcan la demanda energética y el nivel de emisiones de C02.
  • Formarse e informarse sobre el impacto energético y medioambiental de la actividad.

Y dentro de sus funciones se establecen las siguientes como las más relevantes:

  • Trasladar a todos los miembros de su departamento los objetivos y las acciones previstas por la empresa para reducir el impacto medioambiental.
  • Velar por el cumplimiento de las normas que se establezcan para este ámbito.
  • Vigilar el comportamiento sostenible de sus compañeros y de los equipos e instalaciones de su departamento, impulsando acciones o medidas que corrían malos comportamientos o hábitos.
  • Trasladar a la dirección o responsable de sostenibilidad acciones, medidas o iniciativas que reduzcan la demanda energética.
  • Implantar y gestionar la evolución de acciones orientadas al ahorro energético.

Con la incorporación de esta figura en los organigramas de las empresas de Costa Rica se conseguirá por un lado reducir notablemente el consumo energético o por lo menos impedir que se incremente y reducir el impacto de las empresas en el cómputo general de las emisiones de C02.

De manera paralela se conseguirá implicar a toda la organización en el desarrollo de ámbitos sostenibles que serán positivos para la empresa y también para su propias necesidades.

La incorporación de la figura del vigilante debe ser la consecuencia de una serie de acciones que desde las direcciones de las empresas, acompañadas por asesores especializados diseñen una estrategia e itinerario para controlar el consumo, coste e impacto energético desde dentro.

Para que todo esto funcione es fundamental el compromiso de las direcciones por impulsar cualquier medida de ahorro y eficiencia, la vigilancia del comportamiento energético a tiempo real y la transmisión de información a todos los agentes.

Is corporación pone al servicio de las empresa de Costa Rica un servicio de Diagnostico totalmente gratuito con el fin de analizar las posibilidades reales de implantar una estrategia general de ahorro y eficiencia y los “vigilantes de la sostenibilidad”.

Se puede solicitar información a través de storres@iscr.com